¿Estamos ya en la fase descendente del ciclo económico?

 

La respuesta a esta pregunta puede variar dependiendo a qué economista o inversionista le preguntes. Para el famoso inversionista Simon Black, ya estamos pasando al período descendente del ciclo económico después de varios años de gran bonanza.

Este inversionista –quien es un partidario de invertir en oro y plata contra la inflación– recapitula en una de sus notas hechos históricos que han marcado el auge y la caída de los ciclos económicos en la era moderna, y advierte que los problemas económicos actuales están lejos de terminar.

No hagamos caso a los “expertos”

Simon Black relata un hecho histórico importante del porqué no debemos hacer caso a los “expertos”.

El 28 de junio de 1914 el archiduque Francisco Fernando fue asesinado en Sarajevo. A la mañana siguiente, su padre, el emperador Francisco José de Austria-Hungría, se sentó a escuchar el debate de sus «expertos» de lo que tenían que hacer para responder la agresión.

Algunos de los ministros del Emperador sugirieron realizar una investigación criminal. Otros recomendaron la movilización militar inmediata. Otros consejeros querían buscar el apoyo de sus aliados, y otros sugirieron que dieran un firme ultimátum.

Debido a que el Emperador estaba demasiado perturbado para participar en la conversación, la mayor parte de las decisiones las dejó en manos de los «expertos». Si bien tenían experiencia en diplomacia y relaciones exteriores, la mayoría de ellos hacían terribles suposiciones y graves errores de cálculo.

En toda Europa se produjeron conversaciones equivocadas similares, y casi todas las medidas que tomaron agravaron la crisis. A mediados de julio, estos «expertos» habían diseñado un conflicto inevitable, y la guerra estalló.

30 años después, el mundo fue testigo de la rápida expansión del socialismo, la hiperinflación, el nazismo y el estallido de la segunda guerra mundial, así como la Gran Depresión, en la que los «expertos» volvieron a hacer todo lo que no debían y empeoraron la situación.

Incluso el ex presidente de la Fed, Ben Bernanke, reconoció en 2002 que ellos habían provocado la Gran Depresión: «En cuanto a la Gran Depresión, tienen razón. Nosotros lo hicimos. Lo sentimos mucho».

De 1914 a 1945 dominó el dolor económico

Hubo altibajos a lo largo de este periodo. Si bien a finales de la década de 1920 muchas economías importantes estaban en auge, el periodo desde el comienzo de la Primera Guerra Mundial, hasta el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945, estuvo dominado por condiciones económicas dolorosas.

De 1945 a 1970, la época de prosperidad

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos entró en un nuevo período de varias décadas de crecimiento y prosperidad. Desde 1945 hasta finales de la década de 1960, la economía estadounidense creció rápidamente; la bolsa de valores estaba en auge; la inflación era baja; el desempleo era bajo y las tasas de interés eran bajas.

Por ejemplo, en diciembre de 1952 el S&P 500 registró una ganancia anual de aproximadamente el 12 por ciento; el PIB de EU creció 6.9 por ciento; la inflación fue de 0.90 por ciento; el desempleo era de 2.7 por ciento y las tasas hipotecarias rondaban el 4 por ciento.

Aunque hubo lapsos de crisis e inestabilidad durante este periodo, la prosperidad abundó durante unos 25 años.

De 1970 a 1995, de nuevo a la baja

Llegó la década de 1970 y la inflación se disparó y rápidamente se convirtió en estanflación, hubo escasez de combustibles y el desempleo se disparó. Por su parte, el S&P 500 perdió un 42 por ciento en términos reales durante la década de los 70, y no superaría su máximo histórico de 1968 hasta 1994.

Incluso en la década de 1980, cuando la economía estadounidense empezó a crecer de nuevo, el desempleo se mantuvo por encima del 7 por ciento y las tasas hipotecarias se dispararon hasta el 18 por ciento.

De 1995 al 2020 las condiciones volvieron a invertirse

Al igual que entre 1945 y 1970, ésta época se caracterizó por la baja inflación, el bajo desempleo, las bajas tasas de interés y los fuertes rendimientos del mercado de valores.

Obviamente hubo altibajos en este periodo, como la caída de las puntocom, el ataque terrorista del 11 de septiembre y la crisis financiera mundial de 2008. Pero, en general, el período comprendido entre 1995 y principios de 2020 disfrutó de una enorme prosperidad.

Estamos entrando en la fase descendente

El famoso inversionista asegura que llevamos varias décadas en la fase «alta» del ciclo, por lo que cree que ahora ya estamos pasando a la fase «descendente».

Al igual que en 1914, Simon Black señala que muchos «expertos» de hoy han diseñado una situación ineludible, que si bien pueden tener buenas intenciones, sus malas políticas de salud pública, la política monetaria, la política comercial, las políticas económicas anticapitalistas, etc. han llevado la inflación a niveles récord.

Desde su punto de vista, estos “expertos” quieren hacernos creer que tienen todo bajo control y que si nos quedamos quietos, lo arreglarán y todo volverá a la normalidad. Pero esto es una farsa total, pues muchos de los factores clave de la inflación son problemas crónicos que no van a desaparecer pronto.

Con la inflación en niveles tan altos, la gente empezará a apretarse el cinturón, lo que significa que el consumo discrecional disminuirá y llevará esto a una recesión. Combinado con una inflación ya elevada, esto desembocará en una estanflación.

Esta puede ser señal de una nueva fase descendente del ciclo, caracterizada por condiciones más duras: tasas de interés más altas, mayor inflación y menor crecimiento.

Las economías necesitan una corrección natural de sus excesos

Este inversionista y emprendedor opina que estas fases «descendentes» son naturales pues las épocas de bonanza no pueden durar siempre. Las economías necesitan una corrección natural de sus excesos.

Lo importante es que siempre habrá oportunidades de prosperar para los inversionistas inteligentes y con mentalidad independiente.

En el último ciclo bajista de los años 70, por ejemplo, se fundaron algunas de las empresas más formidables de la actualidad, como Apple y Microsoft. Tanto los empleados como los inversores ganaron millones.

“La próxima fase bajista no será diferente. Lo importante por ahora es reconocer que un gran cambio puede estar sobre nosotros, y que podría durar muchos años”, agrega en su nota.